La pantalla no miente, pero simplifica.
Convierte todas las imágenes en una misma superficie luminosa: sin peso, sin escala y sin espes



Una fotografía permite descubrir una obra,
pero no contiene por completo su presencia.
Visto de frente, el textil conserva
la apariencia de una prenda.
Al acercarnos, revela pintura,
líneas y pequeños relieves.
El patrón comienza a deshacerse
y se convierte en una topografía
de color.
La pantalla muestra la imagen. El encuentro comienza frente a la materia
