Claro que sí. Por accidente.
“Los accidentes nos impresionan cuando poseen un ‘aire de diseño’”.
—Aristóteles,
Hermosas, sorprendentes y veloces. Las imágenes creadas con inteligencia artificial imitan en minutos escenas que antes habrían requerido meses o años de trabajo. Pero lo verdaderamente fascinante son sus aberraciones: anatomías imposibles, objetos que pierden su función y formas que, sin pertenecer a nada conocido, parecen emular decisiones humanas.
Al pedirle algo inusual, la máquina relaciona patrones sin comprenderlos como nosotros. A veces fracasa de forma visualmente extraordinaria. De algún modo, el error produce significado.
Como explican Emanuele Arielli y Lev Manovich en Estética artificial: IA generativa, arte y medios visuales, lo imprevisible no basta para hablar de creatividad. El azar puede generar combinaciones sorprendentes, pero también arbitrarias. Lo que despierta nuestra imaginación es una imprevisibilidad cargada de sentido.
Un sistema de reconocimiento visual, por ejemplo, confundió la corona de la reina de Inglaterra con un gorro de baño. La asociación era equivocada, pero no completamente absurda. Una vez señalada, resultaba difícil dejar de percibir la semejanza.
El error había introducido una nueva manera de mirar.
Marcel Duchamp afirmaba que el espectador también participa en el acto creativo. Décadas después, ¿puede un error de la inteligencia artificial entenderse de la misma manera? Cuando alguien descubre una asociación y le atribuye sentido, surge algo parecido a lo que llamamos arte.
Pero una imagen espectacular puede permanecer vacía. Una imagen comienza a transformarse cuando alguien la separa del flujo ilimitado, la selecciona y le atribuye un sentido; cuando deja de ser una posibilidad intercambiable y empieza a representar algo para alguien.
La inteligencia artificial introduce una diferencia fundamental: ahora los accidentes pueden producirse industrialmente.
La máquina produce la anomalía.
La mirada descubre una posible intención.
Y en algún lugar entre ambas aparece el arte: cuando la conciencia humana encuentra sentido donde antes sólo había un accidente.

—Mauricio Sagástegui
Imagen generada en Midjourney V3 a partir del prompt: “Human bodies made of smoke, glass and light.” La anatomía expuesta, la ausencia de rostro y su apariencia ceremonial no fueron solicitadas. Pertenecen a una etapa temprana de la IA generativa, cuando sus errores producían formas imprevisibles que los modelos actuales, más precisos y obedientes, difícilmente repiten.
“Los accidentes nos impresionan cuando poseen un ‘aire de diseño’”.
—Aristóteles,
